Entrevistas

Zahara

Astronauta es un nuevo paso de gigante en la carrera de Zahara. La jiennense sigue ampliando el mundo interior que propone a sus fans tras haber grabado un disco que, como le pasaba al primer Bowie, juguetea con el polvo estelar para explicar las miserias y alegrías cotidianas. Las letras de Zahara son una mezcla de humor y desgarro que se disfruta a tragos lentos. Hace tiempo que la cantautora (y también escritora) dejó de ser la voz que estremecía cuando entonaba los primeros versos de Con las ganas, un clásico contemporáneo que sigue erizando piel y sentimientos. Verla en directo –combinando sus composiciones más recientes con el repertorio de sus primeros discos, la delicadeza de su timbre con la fuerza rebelde que desprende sobre las tablas– es un lujo que se podrá disfrutar en Dorado Live Shows. El 5 de septiembre, Zahara actuará en formato acústico en el hotel Santos.

“A mí me encanta Zahara. Creo que una de las razones por las que me encante, aparta de las evidentes cuando uno la escucha y la ve, es el sistema de contrapesos que ella establece en todo lo que hace, con esa mezcla de inocencia y sensualidad, con esa mezcla de bases muy poderosas y, a la vez, muy lánguidas”. Estas palabras las dejó grabadas hace unos años Jorge Drexler en la versión comentada del disco Santa. Los piropos en ese disco no salen solamente por boca del uruguayo. El humorista Quequé declara su amor por la cantautora después de haber escuchado un tema en el que Zahara “se convierte en un miembro más de la familia Ramone”. El periodista Antonio Lobato califica la guitarra de otro corto “como un sonido que se te mete en la cabeza” y no te suelta, demostrando “que las niñas buenas también arañan”. Leiva dice, por ejemplo: “Zahara es una artista que siempre se ha preocupado por la canción por encima del estilo y eso me ha enamorado de ella desde el principio. Tiene una trayectoria brutal tocando con una acústica en bares y creo que esa es la mejor de defender una canción y ver si es buena o mala”.

Así, en su versión más iniciática, que se escucha en la desnudez de Adjunto foto del Café Verbena, una oda a la fragilidad de la nostalgia presente en Astronauta, se presentará Zahara en Dorado Live Shows. Se quedarán en Madrid las bases electrónicas y los coqueteos con los ritmos ochenteros. Sin sintetizadores, banda ni otros complementos, la voz de la ubetense se escuchará nítida, pura, desenfadada. Como cuando, años atrás, subía vídeos de deliciosas versiones a YouTube o como cuando, más recientemente, versionaba otras canciones de toda la vida en sus colaboraciones en Likes, el desaparecido magazine de Movistar. Una oportunidad para empaparse con la personalidad artística de esta astronauta de fina tesitura vocal que, cuando canta en tonos bajos, golpea los intestinos y el alma. Como en el inicio del single con el que promocionó hace unos meses el lanzamiento de su último trabajo de larga duración. La canción lleva por título Hoy la bestia cena en casa y recrea una conversación entre la artista y uno de los políticos que están a favor de la legalización en España de los vientres de alquiler. El estribillo de ese tema, tan festivo por reivindicativo que se puede bailar, no deja dudas de que para Zahara no hay música sin compromiso, no hay concierto sin movimiento:

Miau, miau
Me parto con tus chistes
Río con la boca llena
Me hablas con miedo


Tan guapo, tan desnudo
Tan rastrero, tan seguro
Si eres tan valiente
Préstame tú tu vientre
Véndeme los hijos
Que tengan tus hermanas

Déjame que beba

Un poco de tu sangre

Sácate los ojos

Alquílame tu carne