Entrevistas

Quin Delibat!

Las canciones expansivas de Quin Delibat!

Vitalistas y socarronas. Así son las canciones de Quin Delibat!. Su último disco, Òrbites Còncentriques, es una buena muestra. Letras pegadizas y ritmos rápidos: el tema más largo dura tres minutos y nueve segundos. Son melodías frescas que plantan un pie en el rock suavecito mientras ponen el otro en el terreno de la distorsión popera. “No sé si llegaremos a ser profesionales y comer de la música, pero hemos puesto toda la carne en el asador en nuestro último disco y creo que se nota en la producción y el sonido”, dice Jordi Cardona, letrista y cantante de los delibateros. El jueves 15 de agosto defenderán su propuesta en los Dorado Live Shows tocando bajo la fórmula que más gusta a sus seguidores: la acústica. A Cardona le encanta la intimidad de estos conciertos porque le da cancha para interactuar con un público, que, según el cantante, cree que Quin Delibat! gana enteros cuando desenchufa las guitarras. Hacerlo le va como un guante a algunos cortes como Un instant, Pols interestel·lar o Hem de parlar.

Cuesta imaginarse Descompte de resident o Ei, Mariano! sin sus característicos riffs sonando en bucle. “En acústico esas canciones dan la sensación de expandirse”, especifica Cardona, utilizando un término tan astronáutico como el título y la portada del último disco de Quin Delibat!. Esa es una de las razones que provocan la sorpresa del público cuando escucha por primera vez en formato unplugged a una de las pocas bandas ibicencas que siguen sacando discos cantados en catalán. “Somos una especie en extinción y por eso se agradece el doble que Diego Calvo cuente con nosotros y nos conceda esta oportunidad para dar a conocer nuestra música. Disfrutaremos mucho el concierto del Santos”, dice Cardona, para el que será “un honor impensado actuar en este ciclo de conciertos”. Su banda teloneará a Carlos Sadness y el frontman de Quin Delibat! tiene unos meses por delante para convencer a los guitarristas Luis Escriche y Joan Torres, al bajista Jaume Albertí y al batería Toni Coronado para que le hagan coros. “De momento, no se atreven, pero soy tan pesado que les acabaré convenciendo”, dice Cardona, un rocker con alma de comediante.