Entrevistas

Uncle Sal

El sello americano y acústico de Uncle Sal

 

Uncle Sal estaba a punto de dedicarle una versión del Helpless de Neil Young a uno de sus oyentes más fieles –Vicent de Can Jordi– cuando otro de sus incondicionales se puso al micrófono. En medio del concierto pasó esto: “Paco Bobberman, entrañable presidente de nuestro club de fans, gran amigo y persona, quiso dedicársela personalmente a Vicent. Se agarró al micro y dijo que íbamos a tocar
¡¡¡Homeless!!! Nos reímos un rato, claro está y, cuando acabó el concierto Sandro [el cantante de Uncle Sal, conocido como Soulman Sal] le prometió a Paco que escribiría una canción que se llamase Homeless; a lo que Paco respondió: ¡Homeless… and Drunk! Y así nació una de las canciones más bellas que jamás haya escrito Soulman. Y son unas cuantas”. Lo cuenta Artimus Gabe, el batería de la banda local que más crecimiento ha tenido recientemente. Uncle Sal son ibicencos de residencia y estadounidenses de corazón. La música que se puede escuchar en los tres discos que han ideado en solamente cuatro años (Little Cabin Music, You Ain’t No Bluesman y The American Dream, publicado hace unos meses y donde el salto de la composición y producción es evidente) emerge del Delta del Mississippi y remonta el río que le puso banda sonora a los Estados Unidos entre boogies, medios tiempos y baladas que un rato suenan a blues y otro a rock de aires sureños, sin despreciar al hard rock o el folk.

 

“Cada uno tiene su background musical particular pero el tipo de música que hace Uncle Sal es el terreno que compartimos. Led Zeppelin, Neil Young, Allman Brothers, Lynyrd Skynrd o The Black Crowes son pasiones comunes. Los setenta son una referencia total, aunque tuvimos suerte de poder vivir los noventa in situ, ¡que no estuvieron nada mal! Soulman es quien lleva el peso compositivo y el que imprime el estilo a la banda, siempre dejando que cada uno toque los temas según su visón”, dice Gabe, que también reconoce influencias en los libros y películas made in USA que los cuatro sobrinos del tío Sal devoran sin saciarse jamás y luego comparten en los bares. Francis Fastfinger –punzando las cuerdas del bajo– y The Rock and Roll Banker –la mano que mueve la púa en los solos de guitarra– completan una banda que volverá a Dorado Live Shows después de dos experiencias previas como teloneros de Kitty & Dasy & Lewis y Corizonas. En
2019 les toca actuar el 19 de septiembre, antes de Marlango, en el cierre del ciclo de unos conciertos donde ellos se sienten como peces en el mar. Así lo ve, desde el fondo del escenario y protegido por el bombo, la caja y los platillos, Artimus Gabe: “El acústico desnuda las canciones, y en esa tesitura su calidad es lo que las defiende. Particularmente, es un formato en el que disfruto muchísimo. Todo es más crudo e íntimo. Los tempos se aminoran, los volúmenes se reducen y el feedback entre la banda es muy potente. Todo nuestro repertorio es adaptable al acústico, un formato donde es más complicado que de costumbre sonar como quieres. De todas maneras, en los acústicos de Dorado Live Shows siempre hemos gozado de unos técnicos fantásticos que han conseguido un gran sonido”.

Pablo Sierra del Sol