Entrevistas

Billy Flamingos

Billy Flamingos, al desnudo.

 

Grabar un disco acústico en un teatro es la prueba a la que se enfrentan los rockeros cuando llegan a la madurez. Billy Flamingos es todavía una banda en ciernes, pero ya se está mentalizando para desenchufar sus guitarras eléctricas. Que nadie se asuste. Será solamente por una noche. La del 4 de julio, concretamente. Telonerán al pop punkarra de Carolina Durante en la segunda fecha de los Dorado Live Shows. “Es un reto bonito y arriesgado al mismo tiempo. Nuestras señas de identidad son la actitud, el descaro, el sonido potente. Como solemos decir: no sabemos tocar sin sudar la camiseta. Nos hace mucha ilusión que nos hayan incluido en el cartelazo de los Dorado Live Shows y ya estamos preparando la producción necesaria para readaptar nuestras canciones al formato semiacústico”, dice Guille Povedin, frontman de unos flamencos que grabaron su primer y, de momento, único disco en 2017. El próximo invierno les gustaría volver al estudio. Tienen varios temas burbujeando en la marmita de la inspiración y la oportunidad de actuar el próximo mayo en el Mallorca Live Festival como fecha señalada en su agenda más inmediata. Allí sonará Desnúdate, el single de su álbum de debut, un medio tiempo sensual y canalla que no faltará tampoco en el repertorio que tocarán junto a la piscina de Santos.

“Quizás sea uno de nuestros temas más fáciles de transportar de su versión eléctrica a otra más tranquila porque no es demasiado rápido. Otras canciones se van a escuchar muy diferentes a cómo suenan en el disco”, dice el cantante de Billy Flamingos. Lo curioso, añade Podevin, es que el aspecto que tomarán Contigo o Tu decepción les resultará familiar a los cuatro miembros de la banda. Desnudar los temas de electricidad es una manera de devolverlos a su nacimiento. “Suelo componer con la guitarra acústica y, luego, entre todos, desarrollamos rítmica y melódicamente los patrones que llevo al local”, explica el cantante y letrista del grupo ibicenco. Podevin advierte que, “pese a estar un poco locos”, han prometido “a Diego Calvo que se portarán bien”. Las guitarras que tocarán Podevin y Mariano Costa, y el bajo de Adrián Pedreira, serán eléctricos, pero tocarán “casi unplugged” y sin las distorsiones que caracterizan el sonido de la banda. El cantante está trabajando para adaptar su voz rasgada al elegante traje que le están cortando a las letras canallas de los Flamingos y a Miquel Costa, el batería, le han convencido entre todos para que deje las baquetas en casa y toque con escobillas. Avisan que tocarán de pie y, sabiendo que no saben actuar “sin sudar la camiseta”, que nadie descarte empezar a dar botes a partir del segundo acorde.